Hace unos 18 años que falleció el cantante, compositor y guitarrista neoyorquino Lou Reed y el próximo 20 de junio hará cuarenta y seis años de la suspensión del concierto del artista en el Estadio Román Valero, campo del C.F. Moscardó, en el barrio madrileño de Usera. Han transcurrido ya muchos años, pero jamás olvidaré lo sucedido esa fatídica noche.
Foto de https://www.lavanguardia.com
En
esa época, el que suscribe era director escénico, subdirector de
producción y socio minoritario de la empresa barcelonesa de eventos
musicales cuyo nombre comercial era “Gay & Company". No me
considero, ni me consideraba por aquel entonces, un fan del artista
fallecido, pero me gusta su música, especialmente su álbum "Rock N Roll Animal".
Foto de https://www.plasticosydecibelios.com
El año anterior había actuado en el Pabellon Polideportivo del Real Madrid y en el Palacio de Deportes de Barcelona. Hubo intentos de avalancha en las puertas. El público era, en general, pesado y un poco violento.
Foto de https://sohomusica.com
Volviendo a 1980, el día anterior había actuado en la plaza de toros Las Arenas de Barcelona. La plaza se llenó y el recital fue un éxito, pero hubo que lamentar serios incidentes en los accesos al recinto causados por personas que pretendían entrar sin pasar por taquilla. Dichos incidentes, desgraciadamente eran habituales en todos los conciertos de pago en esos tiempos, pero esa vez fueron especialmente violentos hasta el extremo de que algunos energúmenos arrancaron un poste de teléfonos de la calle y lo usaron como ariete para derribar una puerta…
En Madrid sucedió algo parecido. Aunque se registró una buena entrada, mucha gente intentó entrar sin pagar mediante la escalada de los muros o provocando avalanchas masivas. El servicio de seguridad se tuvo que emplear a fondo para contener estos violentos intentos. En algún momento, el recinto exterior del campo parecía un fuerte del far-west asediado por los indios. Como suele suceder en estos casos, pacíficos asistentes provistos de entrada, recibieron empujones y algunos golpes. Por todo ello, la entrada al recinto se efectuó con mucha lentitud y el concierto se inició con mucho retraso.
Pase backstage del autor
Por fin se apagaron las luces y apareció en escena la banda y seguidamente el propio Lou Reed.
Cuando la estrella se acercó al micrófono, alguien del público le lanzó una lata (vacía) de cerveza que pasó rozando su cara. Ante esta acción, el cantante seguido de su banda se retiró del escenario y se refugió en su camerino. Su mánager, tras consultar con el artista, nos dijo que únicamente volvería al escenario si el público se calmaba y se sentaba. Me tocó a mí enfrentarme con el público. Salí a escena, me dirigí al público y expliqué las demandas del artista. El público reaccionó bien y se sentó pacíficamente a esperar.
Mientras
sucedía esto en el escenario y en el campo, en el back
stage
el mánager, el artista y la banda, abandonaban con alevosía el
recinto, a bordo de sendas limusinas, sin avisar a nadie de la
organización… Cuando nos dimos cuenta de la cobarde huida, nuestro
gerente salió tras ellos en un taxi (todavía no existían los
teléfonos celulares) en un desesperado e inútil intento de
conseguir su regreso. Después nos enteraríamos que, conscientes de
su fechoría y para eludir la ley, los fugitivos se dirigieron
directamente al aeropuerto y abandonaron el país.
Como es natural, la gente que permanecía sentada esperando pacientemente, se fue impacientando y cabreando según pasaban los minutos.
El final fue espantoso: el público, realmente enfadado, asaltó y tomó el escenario, derribando y destrozando todo lo que se opuso a su paso. El ingeniero de sonido, en un intento de evitar el destrozo, metió “ruido rosa” a todo volumen, cosa que hizo que la ira del publico se dirigiera hacia la mesa de mezclas, arrasándola e intentando prenderle fuego. En el caos subsiguiente, hubo aprovechados que hicieron su agosto llevándose micros, instrumentos, bafles, etc.
En definitiva, fue una triste noche para el rock & roll en España. Las consecuencias inmediatas fueron que el Gobierno Civil de Madrid prohibió la celebración del concierto de Bob Marley & The Wailors en esta ciudad, que debía celebrarse nueve días más tarde.
Román Sánchez Morata, 28-10-2013, 23-06-2020 y 06-03-2026
Walk on the wild side - Capitol Theatre - 25/09/1984
y destrozando lo que se opuso a su paso. El ingeniero de sonido, en un intento de evitar el destrozo, metió “ruido rosa” a todo volumen, cosa que hizo que la ira del publico se dirigiera hacia la mesa de mezclas, arrasándola e intentando prenderle fuego. En el caos subsiguiente, hubo aprovechados que hicieron su agosto llevándose micros, instrumentos, bafles, etc.
En definitiva, fue una triste noche para el rock & roll en España. Las consecuencias inmediatas fueron que el Gobierno Civil de Madrid prohibió la celebración del concierto de Bob Marley & The Wailors en esta ciudad, que debía celebrarse nueve días más tarde.
Román Sánchez Morata, 28-10-2013 y 23-06-2020
Walk on the wild side - Capitol Theatre - 25/09/1984
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